¡Nada a interpretar ni a significar, pero mucho a experimentar!. Deleuze / Guattari "Rizoma"

martes, febrero 28, 2006

Decisiones: VEDA ESTUDIANTIL

Amigos:
este blog está bajo
período de veda estudiantil
hasta el 6 de marzo inclusive.

Motivo: Literatura Argentina II, cursada 2002, la última de Bety Sarlo.

pd: decidí no ir a ver a U2 y eso que es mi banda favorita. sí, con la entrada comprada hace dos meses...en fin, la carrera tiene que acabar tarde o temprano ¿no?

miércoles, febrero 22, 2006

Cambio obsesividad fallida por disciplina

Dijo Ana María Shua: "La disciplina son las repeticiones de abdominales."


En un reportaje en el suplemento Mujer de Clarín. Para leerlo: http://www.clarin.com/suplementos/mujer/2006/02/21/m-00811.htm

lunes, febrero 20, 2006

Feliz domingo: un programa hecho con...

Estuvimos de aniversario y yo, que trataba de endilgarle a P. las más feas carencias mnemónicas, me llevé puesto el orgullo y salí ganando un paseo inesperado.
"De sorpresa", y a instancias de una pequeñísima pero no menos molesta pelea prefestejo, me encontré en el auto, un domingo por la mañana, viajando hacia lo más verde de nuestro extenso país de soja, hasta que en una de esas "esquinas" del camino, girando a la derecha, veo esto.

Y me quedé hasta hoy, mañana laboral en que volvimos a la capital, sintiendo que esta vez me habían tratado como a una verdadera princesa rural.

lunes, febrero 13, 2006

La obsesividad me está fallando

Luego de un paseo por la costa pinamarense este fin de semana empecé a valorar todos los tratamientos anticelulitis con más entusiasmo.
Mi contacto con la arena fue en estricta pollera y/o short y consistió en una horita en la carpa de mi jefe y su familia, para al otro día completar con 45 minutos de trote con lluvia incluida. El resto del tiempo básicamente leímos. Habíamos ido más para laburar que para descansar, pero la idea era que el contexto playa-pinos iba a hacernos más fácil la tarea.

P. logró concentrarse e instalar la pc los dos días. Avanzó bastante con su trabajo profesional, una suerte de tesis que le queda para obtener el cartoncito que lo habilite para firmar “ing.”. Yo maso. Leí el Clarín entero, ojeé la Ñ. Un poco de “Borges en las orillas”. No sé bien qué hice pero ni chicha ni limonada.

Ok. Hay algo que se viene prolongando desde hace quince días. Son básicamente dos cosas (o tres) que me están costando mal de mi rutina.
Nro.1) Levantarme temprano –con su corolario: Ver menos tele y acostarse antes y
Nro 2) Comer sanamente y cumplir mi dieta.
La tercera cosa está íntimamente relacionada con la Nro. 1 y es, nomás, el ya afamado “estudio” que tan lejano ha quedado y que poco pude conseguir en la salida del fin de semana.

Algo bueno hay en todo esto y es que cuando me relajo, me relajo. Sobre todo con amigas. El jueves pasado fue uno de esos momentos. Y repito las palabras de la poeta: Mujeres, fuego, potencia y bienestar. Amén.

Eso sí: mezclar ensalada con vino tinto (bastante) es algo que debería poner en mi lista de lo que hay que evitar un día de semana.
El viernes, día sándwich entre la cena y el viajecito, fue un día inexistente. En blanco.

De una perfecta y completísima resaca.

miércoles, febrero 08, 2006

Desfasaje

Entre mi voluntad y mi realidad.

Todo lo que me propongo viene saliendo levemente deforme.
Qué suerte que no estoy embarazada este mes.

lunes, febrero 06, 2006

Evidencia del vacío: otro post

¡Hoy es un día!
Y sí, qué va a ser, una noche, sin son las 4.27 post meridiano. Hay sol, hay mucho sol. La puta, ya saben todos lo que me afecta el sol. Para bien o para mal me afecta. Más cuando es lunes, estoy traduciendo una página brasilera increíble para mi jefe y chau, es portugués, es praia, es aquel verano en el que empezaba a ser soltera, es aquel otro en que empezaba a enamorarme y el último año nuestra casi luna de miel. Es Brasil y extrañar Rio, un segundo hogar por elección. Esa combinación imposible de mar y montaña. Y nada, no puedo concentrarme con todo el mar en la cabeza. No puedo concentrarme con toda la web en la pantalla. Y hoy más que nunca odio la literatura, la odio mal, estoy harta de nuestras rencillas estúpidas, de nuestras pequeñas viditas mediocres, a veces me agara así mal la intuición de que o volamos todas nuestras costumbres inútiles de una vez a la mierda o vamos a seguir siendo así "medianos" por el resto de tiempo que el sol nos de.

Ayer estuve en lo de Lau y Lalo venía de La Habana, y los amigos, y el pasado, la familia, todo Cuba, allá. Todo que se desmorona y las fotos "esta es la Sierra Maestra" y preguntar por el espíritu revolucionario y ya la frase era un oxímoron y Lalinho que contesta ¿qué?, ni en pedo fuimos recaretas, returistas.

Y nada, no sé, en qué vamos a creer. Qué hacemos.
Tengo ganas de ponerme a tener hijos y juntarme con los hijos de mis amigas y en una isla y un mundo nuevo pero sin mí, porque yo seguro que la cago al tercer o cuarto día.

Estoy más que harta hoy y no veo la hora de que se acabe el día.

Travestirse

luego de haber escuchado, en los últimos tres días, por motivos varios: pendevieja, vitalista excesiva, desubicada, cansadora, abandónica y otros bellísimos adjetivos en referencia a mi agobiante persona reconozco que muchas pero muchas veces me gustaría ser alguien que no soy.

a los demás: ustedes pueden cambiar de canal y no verme, no llamar, no escucharme, por el contrario yo tengo que lidiar con estas limitaciones todo el santo día y por los siglos de los siglos

viernes, febrero 03, 2006

Chicos de 18

Para evitar el trabajo, que esta semana tiene cara de traducción, estuve webeando: mirando cosas.
Entré en las páginas de unos alumnos y ahí empecé a linkear, un fotolog, otro fotolog, un tercer fotolog. De pronto un fondo rojo. Fotos de un bar, de una banda, de las vacaciones de esa banda y otras tomas de un posible disco, de grabaciones, de ellos sonriendo y otras de borrachos ante la cámara. Chicos con pantalones anchos, remeras con bordes negros, anteojos, pelos despeinados. Nenes lampiños pero serios, haciendo de malos, de roqueros, como disfrazados casi, con esos tatuajes estrenados.

Entré en todas las que había, leí los comentarios, armé asociaciones.
Me di cuenta de que estaba fascinada y mi primer pensamiento fue: qué lindos.

Qué lindos son los chicos a los dieciocho, cuando saben que ya van a crecer, y no quieren, y se saben feos, aunque en el fondo sienten su propia belleza desparramándose por ahí. Qué lindos cuando cantan y creen que tal vez un día sean famosos o cuando escriben o cuando lo que sea, porque saben que falta mucho todavía, o ni lo saben. Nada saben, porque no les importa saber. O creen saber todo y no miran más allá porque el viaje ese que hicieron es lo más importante que tuvieron y se pelean con sus padres por lo poco que entienden la emoción de la experiencia.

Miro esas fotos, con ojos codiciosos, evaluando la ropa, las poses, las bocas. Imagino la voz del cantante. Aniñada. Me acuerdo de una fiesta, hace poco, en la casa de mis primos, en Pedraza. Y los chicos que gritan “¡ella es la prima del Chacha!” y se matan de risa y uno viene y me dice –li te ral men te- “esta fiesta está llena de extranjeras y yo estoy más excitado que nunca”.

Me lo cuenta. Como se le cuenta a un amigo, a un par, o a un espía. De más lejos llega el apodo “es la tía”.

Yo soy la tía.
Claro que no soy tía.
Esa misma fiesta podría haber sido otra y podría haber sido la extranjera, en otro tiempo, con otros pibes. Pero ahí era la tía, y me reía con ellos como con los alumnos en el aula. Distante. Del otro lado de la pantalla, mirándoles el pelo, las manos, viendo cómo me alejaba más y más del cuadro del deseo.

jueves, febrero 02, 2006

Ex-amor

Un escritor que conozco me dijo: los blogs de las chicas son todos parecidos.
Las chicas no pueden parar de hablar de amor.
Era un prejuicio, pero que se deja leer. Un prejuicio con testimonios de su lado.

Odio alimentar esa misoginia, ese común denominador de la chica sensible, del universo emotivo del que se debe ser parte como una marca de género. Lo odio y lo reproduzco, que es como la culpa burguesa en su estado más puro.

Hablábamos con S. de lo que Lola había escrito y de la charla que ellos habían tenido. El fin del amor. El desgaste del amor. El acostumbramiento del amor.

Comentaba cada uno sus experiencias y sus pensamientos, cosas que están insoportablemente unidas y no llegábamos a ninguna conclusión, salvo a la evidencia del paso del tiempo y sus efectos en nosotros.

Y sí que pasa el tiempo.

Hoy recibí un mail de mi ex-novio. Alguien a quien me gustaría llamar amigo, con toda la carga sagrada que esa palabra tiene pronunciada en bastardillas. Alguien que está ahí aunque no esté, que comparte a su modo, a la distancia, ciertos relatos, cierta cosmogonía común. Unas creencias y unos gustos que más que unirnos en el pasado nos sobreviven, más allá de nuestra relación, más allá de los otros a los que amamos luego. Un universo amoldado que persiste y del cual son parte todos los demás sin saberlo.

Él fue el primer amor. No el primero primero, pero sí el más fuerte, el más soberano. Y, probablemente, el más soberano de todos los amores que tenga en mi vida. Porque más tarde elegí no poner a ningún rey en mis creencias. Elegí desbancar, descreer, sentirme sola.

Recién después de ese desarme pudo venir el encuentro con otros. Y mucho después el amor. Otra vez.

sábado, enero 21, 2006

Bloguera aun más aburguesada

Habrán visto que se me quemó la pc. Los dos técnicos que conozco y en quienes confío están con muchísimo trabajo y tendré que esperar. Sigo de vacaciones en la mini-consultora así que ya ven, o me logueo en locutorios o en casas prestadas... y que quieren que les diga, me acostumbré a mi compu, o en todo caso a la de mi laburo, y esto de andar diletando por máquinas ajenas no me copa. Ya sé que es lo que hace todo el mundo pero no logro mirar otros blogs, entrar en el hipervínculo infinito y todo eso en compus que nos son las habituales... es como si me diese cuenta de cuánto tiempo paso al pedo recorriedno la web. En casa o en la oficina como que no se nota tanto.

Por ahora, seguiré muy esporádica hasta bien entrada la semana.

martes, enero 17, 2006

Mendoza y otra vez Buenos Aires

Leía el mail de un amigo sobre sus vacaciones de Argentina devaluada en un dique salteño y parecía que estábamos en el mismo lugar, salvo que mi relato hubiese cambiado Salta (que sí nene, por algo es que le dicen "Salta la linda") por Mendoza y ya estaba contado todo lo mío, porque él lo dijo bárbaro en su mail multitudinario y turístico.
Y nos fuimos nomás. Por eso dejé post martinfierresco de recuerdo quince días. Nos fuimos a los deportes y a la naturaleza, y al río, a andar en bici, a nadar, a remar, a caminar, todo lo que pudimos hacer con nuestra energía extra de sedentarios y porteños. Y se nos arrastraron las enes y nos comimos las eses y empezamos a entonar como entonan los mendocinos, como una suerte de chilenos lavados, entonados, justamente, con el buen vino y el calor.
No llovió ni un día. El sol rajaba la tierra, nos agarró el zonda, más calor que en el caribe y más seco que un horno. Mientras nos arrubiábamos, pasábamos el tiempo entre el deporte y la lectura; y me di cuenta de que ese sí, justo en esa combinación, es mi mundo perfecto. Faltaban tal vez mis pasteles y las hojas y algún rato más para escribir. Paradoja veraniega: extraño escribir, tengo ideas, tengo ganas, pero no sé qué mierda pasa y no lo hago.

Nos fuimos con P. y con dos amigos: Guada y Hernán. Guada resultó ser tan intrépida como inteligente, ya sabíamos lo segundo, así que nos llevamos el premio revelación de su entusiasmo y su musculatura. Tenemos una foto que demuestra que ni ella sabe lo linda que es.
Hernán es, probablemente, uno de los más apasionados de todos los amigos que escriben y leen que conozco, él es increible. Entre zambullida y zambullida leía Catilinaria y anotaba, después seguía con Radiografía y en medio intentaba armar la reseña sobre el de Nitsche que yo le pasé para elinterpretador. Es decir: en la mateada nos leía Martinez Estrada en voz alta y nos reíamos. Mi chico, que es el ingeniero más versatil que he visto, nos seguía el ritmo con tranquilidad y, en contra de todos mis pronósticos, fueron unas vacaciones relajadas y entusiasmadas a la vez, con muchísima más literatura y charleta intelectualoide de lo que esperaba. Mechada, claro está, con la lectura de una Caras, una Gente y una Pronto. Minas en bolas y "la movida del verano". Un verano pasado por agua en el mar que estaba bien bien lejos de nuestro verano hirviente de cordillera y sol.

El sol me fríe las neuronas y me da una energía impresionante, no pude tomarme todo el vino que quise porque se me arruinó una muela, que está negra y putrefacta y me condenó a tomar antibióticos, la puta que lo parió, así que no tanto vino como quise. Pero sí el paseo por las bodegas, ahí estaba bien, y me enamoré del hacer del vino, de esa gente enloquecida que habla de "mimar a la uva", "sentir el terruño", "percibir la consistencia de un color". Pequeños poetas de la vid, metaforizan sobre algo que todos percibimos pero que solo unos pocos pueden describir con exactitud y belleza.
Y pensé si no debería hacer algo así, irme a una montaña, olvidar mucho, sacarme de encima la pesadumbre de la letra y conectarme con esa literatura que está ahí, al costado de la cabeza, en esa porción que no es neurótica y que disfruta simplemente de ser, de estar, del roce del viento seco en la piel, del sofocón en los ojos, del caminar lento, del nadar agitados...

Y volví con una energía que no recordaba, sientiéndome cada vez más joven, más fuera de lugar en mi propio cuerpo, porque estoy como para irme a Japón (reconozco que estuve leyendo a Kawabatta y Gaijin, la novela de Matayoshi), tomarme un buque, abandonada pero feliz, no de escapatoria, aunque es patético sentir todo esto y adivinar que se va a esconder en una latita de tomates en conserva en cuanto vuelva al laburo, y por otro lado -qué se yo- un poco también extrañar el laburo, la bendita rutina que supimos conseguir.

Ayer volver a Buenos Aires y no tener nada que hacer, o sí pero no hacerlo, y ver gente, ordenar un poco, encontrar que las dos computadoras de casa se quemaron en la tormenta, que chismes, que todo bien, amigos y tu sabés, alguien que pregunta "¿cuándo te casás?", etcétera y yo pensar: "Esto está mal, estoy en otro cuerpo, yo quiero desarmarme y no estar fija, quiero estar así charlando acá toda la vida".
Y después a lo de Maru, su casa nueva, su vida nueva, y darme cuenta de que sí, a pesar de todo soy mi pasado también, pero qué va, si tengo tanto sol traído encima que me sobra... Volver a casa y ser una extrema versión de mí misma que P. no sabe si matar o adorar; y yo que le digo no quiero recibirme porque no quiero que nos casemos, ok me dice él, querés que haga algo, significa algo esta declaración o es lo mismo de siempre, y yo ¿querés que te muestre cómo estoy? y entonces pararme, levantar los brazos y gritar ahhhhhhhhhhhhhhhhhhahaaaaaa por todo el living. Él tan tranquilo y riéndose, ok, entonces todo en orden.

Yo: es solo pánico, nada más. Pero es que no quiero recibirme. No quiero cambiar de estado. Me queda tan bien esto de sentirme joven, es una remera que no me quiero sacar. Lastima que el tiempo pase lo mismo. Me cae tan bien eso de estar allá en el parador, al borde de la montaña, más allá el río y aun más lejos el dique... me siento tan ubicada en esa nada que se escapa y preocuparse por el horario de un micro y volver a comprar el diario y leer Lemonde entero porque total hay tiempo y estar sentados y discutir, y después pedalear casi tres horas o más y estar cansados cansados cansadísimos en los huesos. Me encontré tan cómoda con todo esto que por qué cambiarlo. Al fin, después de tanto, estar a gusto, no mucho, pero bastante, con lo propio, e incluso creer que hay más, más sol ahí adelante. Más adrenalina, más. Y él, que es tanto más sabio, se ríe y dice qué suerte que no te dije hoy que nos casáramos porque no daba para nada que me dijeses que no. Y yo, al menos aviso cuando me agarra este desierto mendocino adentro y nomás quiero salir y andar y gritar, y salir un rato más, hasta que se haga de día y esperar un colectivo tres horas, sentada en un cordón, con el sueño del mundo encima.

Acá estoy en el verano en que todo dicta que me debería poner a estudiar y rendir los dos putísimos finales que me quedan.
Otra vez entre vosotros.

domingo, enero 01, 2006

1ero de año

Gracias a todos los que dejaron sus mensajes, a los que eran para mí y a los que no, porque también me los quedé .

Gracias a mis compañeros de camino, a los leedores compulsivos, a la gente que baila sin vergüenza y a los que no se animaron todavía pero están ahí, al borde de sumergirse en la pista, a los que tachan y corrigen pero vuelven a empezar, a los que estoicamente se bancan mis cambios de ánimo, a los que muestran que todavía queda mucho para aprender, mucho por cambiar.
A mis maestros de este año, cada uno en lo suyo: a Andrea que me enseñó a respirar y encontrar mi cuerpo otra vez, mis amigos escritores que siguen alentándome a escribir y que me regalan compartir la cocina del día a día (la lista es larga!), mis compañeros docentes que me ayudan a resistir y a mejorar, a P. que me enseña que la vida es vida aunque a veces me olvide en un mundo de papel.

Alumnos, familia, amigos de siempre, nuevos amigos, todos los que estuvieron por aquí y los que decidieron irse, todos me enseñaron algo, y me alegro de intentar compartirlo y llevarlo para el año próximo hacia todos quienes vuelvan a aparecer o lleguen sin consultar y se topen con el monstruo y se animen a ver qué pasa con esto de intercambiar la vida.
GRACIAS

Feliz año

pd: la mayor bendición es encontrar tanta gente linda

viernes, diciembre 30, 2005

Acostumbrarse al "post"


Qué raro es acostumbrarse al tiempo que pasa, a las cosas que pasan, al pasado. Al "post-Cromañón" como si fuese un color, o una música o un perfume.

Le ponemos el atibuto a boliches y fiestas, a recitales, a un estado de ánimo. Y uno no sabe bien qué pensar, no sabe bien qué hacer, ir o no ir a una marcha, tirar o no tirar pirotecnia, organizar o no una movida. Y nada, cualquier cosa que hagamos los que estamos afuera no sirve para nada, o al menos esa es mi sensación.

Eso y pensar que no era necesario desbancar a Ibarra, que no se solucionaba por ahí, discutir con otros, con sus ideas, intuir que lamentablemente no va a pasar nada y que no seamos hipócritas le pasó a Chabán pero podría haberle pasado a cualquier otro.
¿Cuántos Arlequines, cuántos sucuchos de madera, sótanos, cuántas fiestas en Clubes no inaugurados, en quintas sin teléfono ni baño, cuántas escenas "peligrosas" tienen en sus memorias? Todo eso se resignifica en el postCromañón.

Y ayer a la noche en la casa del Pelado recordar que el año pasado esa misma noche estábamos ahí y habíamos hablado de Los Redondos y de Callejeros y que unas horas después empezar a enterarnos y no poder creer lo que pasaba y quedarnos pegados a la tele y amigos de amigos que estaban ahí y la impresión tremenda que teníamos.

No tengo mucho para decir, más bien cuestiones contradictorias, y sabiendo incluso que los grandes diarios y los canales van a darle la manija al golpe bajo, igual no puedo dejar de mirar las imágenes y sentirme ahí casi tan cerca. Las zapatillas gastadas ya transformadas en logo, las velitas, las remeras. Tengo que reconocer que caigo en el lugar común de estar pensando en esto hoy, pero no puedo evitarlo, me censuro y pienso "qué políticamente correcto todo lo que escribís" como si fuese un tópico elegible, pero lo que me pasa es que me agarra el morbo y me quedo ahí dando vueltas en un recuerdo mediático instalado en mi cabeza, así que comparto con ustedes porque sí, será "el tema del día" pero me siento movilizada, tal vez otros por ahí también...

Y ya que el fin de año es tiempo de deseos pensaba que ojalá, de verdad (si es que Alá existe), ojalá que para todos los que están sufriendo por estos recuerdos haya paz en algún rincón.

Feliz año para todos.

miércoles, diciembre 28, 2005

Metablogueando otra vez

Tal como aquella vez en la que Lol, hoy una famosa de nuestro mundo blogueril, abría su ventana al mundo diario de sus pensamientos y emociones; en este caso, el planteo acerca de la llegada de estos engendros con forma de diarios íntimos-públicos, de pasquínes, de tabletas de denuncia, de carteleras de camaradería, de álbumes de fotos surge ante la aparición de un nuevo personaje blogspot.
Todas esas caras bloguers que hemos aprendido a querer en fondo verde, fondo negro, fondo rosa, líneas rojas, líneas verdes, etcétera, etcétera, pensaba -digo- en cuánto nos sirve y en cómo a cada uno.
Experiencia literaria, catarsis, placer exhibicionista (o voyeurista), conectividad en línea. El para qué (ultimamente me acusan de teleológica como si fuese un pecado terrible) nadie puede saberlo todavía, los por qués, sin embargo, los va inventando cada uno y cuando no los encuentre cerrará las puertas, pero mientras: seguimos compartiendo y departiendo, así que, amigos, los invito a un nuevo espacio, a una nueva voz: Mapariapa

Una gran amiga que vive en España y a quién leeremos con fruición apasionada.

martes, diciembre 27, 2005

Una buena y dos malas

La buena
Señores y señoras: mi invicto en el rubro "objetos perdidos" sigue intacto!!! APARECIÓ LA BILLETERA!!!
Estaba en la casa de mi primo, se ve que las burbujas del champú nos ocultaron todo lo que habí sobre la mesa. Y a él le duró cinco días el mareo por lo visto... ;)
Las malas
Víctima del marketing más obvio compré dos productos de "belleza" y los estuve usando. Vaya aquí mi denuncia pública:
A pesar de haberme comprado el shampoo especial para pelirrojas nadie, nadie, nadie, ni yo misma, notó ningún cambio. Fiasco atómico.
Lo otro es peor, vengo dándole al masaje, al aceitito y a todas las recomendaciones de mi hermana que dice que a ella le funciona pero en mi caso, señores, así como no pierdo billeteras, acumulo celulitis con una facilidad impensada.
La muy hija de puta no cede ni un hueco y seguimos siendo el caso vivo de crater lunar.

lunes, diciembre 26, 2005

la secretaria y el jefe

Para completar el clima. Otra entrada de desvelos de la secretaria:
son las 22:40 de un día lunes. Ayer fue Navidad, debería estar en casa disfrutando de los últimos días con lucecitas en el techo, pero no, estoy haciendo alarde de mi buena onda secretaril.
Dijo él, el viernes pasado: "¿no habrá posibilidad de que el lunes nos quedemos un ratito más para terminar la presentación del proyecto 2006?" y ella -la asistente servil- contestó: "claro, no hay problema, te espero con el café..."

Hoy más temprano suena el teléfono y él dice: "- llego un poquito más tarde..."

Aquí estamos, luego de que le digo "termino un mail y me voy" me pongo a escribir este post. Abro y cierro la ventana, si hay alguien que no debe ser lector de este blog es él. No logro escabullirme de su mirada chusma. -"¿Mandaste el mail ya"?.

Listo. No puedo postear ahora.
Ahora es otro día, es mañana y dejo el post como lo escribí salvo esta última oración que agrego en el momento de sacar de "borrador" a "editar"...

¡perdida, perdida!

Pasamos Nochebuena, pasamos Navidad. Suegros judíos conocieron a padre cristiano + su esposa y a mi hermana ANITA en cena multitudinaria. Sí, los invitamos de una y que se conozcan y ya. Ahora quedan mi madre y su compañero, los más nessies de la flia. Veremos qué hacemos con ellos. (Ojo, Anitte es bastante nessie también)

En fin. Todo bien, ya muchos posts en casitas amigas como para comentar algo más de la alegre fiesta. Y además: perdí la billetera.

Ajá. Y no sé dónde, ni cómo, ni cuándo. ¿Y saben qué? Mi precaución obsesiva había dicho "separad dinero de documentos porque en tiempos navideños las ansiedades de los cacos se transforman en realidad" y así lo hice. Amén. Pero ¡señores! se llevaron la billetera equivocada!! Se llevaron mis documentos, la plata está en otra más chiquita que nunca desapareció. Aunque en realidad ¿por qué culpar a unos desconocidos amigos de lo ajeno sino recuerdo cuando la muy maldita se echó a volar?. Era negra, con bordecitos color jamaica, you know, amarillo, rojo y verde, con cierre, con una tarjeta de débito adentro, unas de obra social y de emergencias, muuuchas tarjetas personales de amigos, una foto mini de P. y yo, un mail de mi amiga Paula dobladito, una estampita de San Cayetano que alguien una vez me dio y no me animé a tirar. Tantas cosas...

Y yo que me jactaba de "NO, NUNCA". Nunca haber perdido ni llaves ni monedero ni agenda, sí algún asalto pero así pérdida pérdida no.

¿Será el año viejo que tiene que irse? ¿Habrá que practicar el desapego a lo Osho, a lo Nacha Guevara, a lo Jimenita Cyrulnik?.

En fin, amigos, para una obsesiva declarada como yo, esta pequeñez es motivo suficiente para gestar un mal humor tan grande que me da culpa. Porque ya entenderán ustedes que el mundo está muy grave como para que yo me amargue por mi billetera negra y mucho más aun como para que me culpabilice por esa amargura... ¡pero podrá ser tan pelotuda mi psiquis un 26 de diciembre!

viernes, diciembre 23, 2005

After hour

Rotas las cadenas del yugo diario, luego de un día extraño en empresa-cliente, parto de Constitución a Puerto Madero.
Encuentro con San ti: un poco brindis, un poco ponerse al día, un poco acompañarnos a mirar regalitos navideños para los que queremos.
Lindo verte Santi. Siempre.

Reírnos por no llorar de nuestros propios relatos que son, a veces, como el catálogo completo de "Psicoanálisis para principiantes".
Y si vos sos de acumular y no pedir, yo soy de tapar y reventar. Y bueno, qué hacer si ella es peor que vos, o si el mundo complota para recordarnos con santos y señas que nuestros miedos más perversos nos persiguen sin piedad. No solo en los sueños. También en las calles de nuestro propio barrio. Él o ella que se mudaron a la vuelta. El nombre del último trabajo que me recuerda lo que no hice, lo que olvidé y lo que tendría que haber dicho. Por suerte se encuentran almas afines por ahí, ¿no?. (el sintagma es de Eric)

San ti se quedó consumiendo alegría navideña y yo partí hacia un encuentro con primo, amigo y visita inesperada desde Londres. El mensaje de texto que me invitaba decía:
-----Marian---------
Cena hoy en casa, mauri, ceci, vos y yo sin parejas. Tenes que venir.
---------------------------------------------------------------------------------

Y fui.
Y conocí la casa de mi primo Márian. Y todos hermosos en luz roja, ella con vestido rojo, su pelo rojo, sus zapatitos, su acento tan casi como el de la reina. El champán para festejar y saber que si Ceci está con nosotros está terminando el año, estamos un poco más viejos, todavía juntos, todavía reírnos de lo mismo aunque distinto. Ver los Monty Pyton, un pedazo de cine independiente hecho en familia, comer fideos riquísimos y sentir que la noche es muy corta para todo. Salir con la lluvia, sentir las gotitas en la mejilla derecha por la ventana del auto, en burbujas y feliz.

Volver a casa, P. leyendo, nuestra casa, nuestras peleas, nuestras reconciliaciones. La luz roja cambiada por amarillo. El maullido del Cami al sentir el ascensor. Lo que también es llegar casi al año nuevo y ver para atrás y todo lo que juntos...

FELIZ NAVIDAD AMIGOS
que son lo más mejor del mundo

miércoles, diciembre 21, 2005

desvelos de secretaria: la teoría

Buscar sistemas explicativos en todo, ese es uno de los tics que me dejó la facultad.
Así que puesta a observar las ínfimas vicisitudes de la propia existencia surgen de pronto estas teorías que ejemplifican, alientan al cambio o indignan según la naturaleza de la ley descubierta.
He aquí el nunca bien ponderado problemilla: la cuestión del género.

Me preguntaba de qué modo el veneno machista estaba inmiscuido bien adentro entre las raíces de mi educación, ahí abajo, en la savia, contaminándolo todo. Y una que se jacta de no cumplir con los parámetros que nos exhibía el sr. monolingua la semana pasada, y no planchamos, no cocinamos, no sabemos ni abrir la puerta para ir a jugar... Nosotras, o yo, en este caso, encuentro la verdad de la milanesa, mi machismo interior, algo así como el carozo amargo que está oculto pero no olvidado. Son aquellos mandatos de servilismo, modosidad (si no existe el adjetivo igual se entiende), pulcritud, orden y exhibición, silencio selectivo, sonrisa obligada y tolerancia ante el chiste soez y desubicado -entre muchas otras características- los que han permitido mi buena carrera secretaril, superada parcialmente pero aun presente.

Quiero decir: siempre trabajé entre hombres, principalmente mayores que yo, hubo un momento en que había otras chicas, pero hace ya varios años que no.
Somos un equipo, ya no debería ser la secretaria que fui, mi madre a mi edad ya tenía niños, con esto quiero decir que la adolescencia me quedó lejos allá lejos. No es la edad. Los clientes se relacionan conmigo, asumo las mismas responsabilidades que mis compañeros, acompaño a mi jefe a las reuniones, negocio con otros y otras. Trato de laburar bien. Sin embargo cada vez que un evento x requiere de una dedicación "extra" o una mínima organización no-laboral (ejemplo: brindis anual), ahí está Nessie corriendo mesas, llevando copas, sirviendo vino, poniendo música, jajaja, yendo de la cocina al living, vestida con pollera porque ¡claro! es el brindis, que aunque casero, es brindis lo mismo ¿no?...
Y luego, dos horas después, de pronto una campana invisible suena y en cinco minutos todos se van levantando rapidito rapidito y desaparecen agitando sus manitos al ritmo del "buen año, che, saludos a tu novio, a tu mamá, a tu gato, que la pases bien, felices vacaciones"... qué lindo ¿no? qué gente macanuda, bien pensante, deseosa de mi propia felicidad. Sonriente y un poco chispeada por el vino que tomamos en ayunas a las once y media del mediodía (somos la consultora loca) e incluso bastante alegre, con alegría genuina, me doy vuelta, sabiendo que para mí el día no terminó, que todo lo que comentamos me requeriría unas cuatro horas más de pc y llamados... camino hacia mi sitial frente a la pantalla y empiezo a trabajar.

Pasan las horas y todo esto parece cada vez más claro. Más allá de si alguien tenía o no cosas para hacer, eso ya no importa, lo más gracioso es que sobre la mesa, las copas de cristal, los vasos con coca light, las miguitas de los sanguches y las servilletas arrugadas y manchadas se cagan de risa esperando ¡obviamente! que yo las levante, las lave, las seque, las guarde y sonría, deseándoles a todos, en mi mente, una muy feliz navidad.

Ahí estan, estos son, impolutos, sin ni un solo cambio, los valores machistas intactos. El orden supuesto del universo que aparentemente yo vengo a respetar más que bien.

Eso sí: acá por la cara de boluda y por la sonrisa extra me pagan. Y bastante bien por suerte. ¿Es la secretaria una geisha empresarial?

domingo, diciembre 18, 2005

¡HOY LECTURA!


Eyyy entre fiesta y fiesta, dormir y no dormir, me colgué y no avisé. Amigos quedan todos invitadísimos a venir!!!

V Encuentro de Lectura de el interpretador
Domingo 18 de diciembre, 18 horas.Estados Unidos 308, San Telmo, Capital Federal.Leerán Naty Menstrual (acompañada por Alvy Singer -Mágica guitarra- y Tomy Levrero -niño bandoneón-), Marina Mariasch, Andi Nachón, Camila Flynn, Sebastián Hernaiz, Martín Llambí, Tatiana Goransky, Natalia Moret y Juan Diego Incardona.Entrada libre y gratuita.Están todos invitados.http://www.elinterpretador.net/